¿Dónde ir a Misa o confesarse en estos días? Opciones tradicionales para la recepción de los sacramentos

 

24 de diciembre de 2013
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Monasterio de la Sagrada Familia

Misa Tridentina del Papa San Pío V
Papa San Pío V

“¿Dónde ir a Misa o dónde puede confesarme?” Esta es quizás la pregunta más frecuente que recibimos.  La respuesta es un poco complicada porque en estos días es muy difícil encontrar verdaderos sacerdotes católicos en algún lugar.  Aquí les ofrecemos algunas directrices importantes.  Por favor, lea con atención esta página.

 

1.  No debe recibir los sacramentos hasta que esté completamente convencido de que usted profesa la fe católica tradicional, y de todos los demás hechos de la santa fe católica que están expuestos en este sitio web.  (Obviamente usted debe estar bautizado).  Si aún no ha llegado a este punto, consulte nuestra sección sobre Los pasos para convertirse a la fe católica tradicional y para quienes abandonan la Nueva Misa – El Bautismo y el Bautismo condicional – Profesión de fe del Concilio de Trento para los conversos.  Por ejemplo, antes de recibir los sacramentos, usted debe rechazar la secta del Vaticano II, a sus antipapas (desde Juan XXII hasta Francisco) y tener la convicción de nunca más asistir a la Nueva Misa por ninguna razón.  Además, debe creer sin excepción en el dogma fuera de la Iglesia católica no hay salvación, creer en la Santísima Trinidad, en la Encarnación, en la infalibilidad papal, y en todos los dogmas tradicionales, etc.

2.  Ningún católico debe asistir a la Nueva Misa, porque es un servicio no católico e inválido, como se demuestra en nuestro escrito: La Nueva Misa Inválida.  Si bien es una ley de la Iglesia asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar, no obstante, sólo es obligatorio si usted tiene la posibilidad de asistir a una Misa tradicional en un lugar de distancia razonable a la suya. En la historia de la Iglesia ha habido muchos casos de católicos que se encontraban en una situación donde no había ningún lugar razonablemente cercano a donde pudieran ir a Misa y, por causa de eso, no tenían la obligación de ir.  Entonces si la única “Misa” a la que puede asistir es la Nueva Misa, entonces debe quedarse en su casa los domingos y al hacer esto no comete pecado.  Lo que sí sería pecado es ir a la Nueva Misa inválida.  (Además, se debe comprender que los sacerdotes que fueron ordenados en el Nuevo Rito de la Ordenación [ver archivo PDF], no han sido ordenados válidamente.  Sin embargo, la secta del Vaticano II no cambió los ritos orientales de la ordenación, por lo que en ese caso, sí podría ir a algunos de esos ritos católicos orientales con tal de que haya uno cercano de donde vive.

Por lo tanto, la única opción válida es que usted vaya a la Santa Misa latina tradicional o a una liturgia del rito oriental, que son oficiados por sacerdotes que han sido ordenados en el rito tradicional (aquí hablamos de la liturgia oriental católica, y no de los “ortodoxos” orientales que son cismáticos. Cualquier iglesia que tenga la palabra “ortodoxa” se refiere a los cismáticos de oriente y deben ser evitados totalmente). Entonces, ¿qué hay sobre las Misas tradicionales en latín o de las liturgias tradicionales católicas orientales? ¿Qué hay de cómo recibir la confesión? Bueno, básicamente todos los que estén convencidos de la fe católica tradicional tendrán alguna opción para recibir por lo menos la confesión (véase más abajo), mas no todos tendrán la opción hoy en día de recibir la comunión o de ir a la Santa Misa, lo que nos lleva a nuestro tercer punto.

3.  El problema es que casi todos los sacerdotes, incluyendo a los sacerdotes “tradicionalistas” que están oficiando la Misa tradicional (sea latina u oriental católica), también sostienen algunas posiciones heréticas. Casi todos los sacerdotes que ofician las formas tradicionales de la Misa, o (1) aceptan al antipapa Francisco como Papa o (2) ellos creen que ciertas personas pueden salvarse fuera de la fe católica (por el “bautismo de deseo”/la ”ignorancia invencible”). Desafortunadamente esto se aplica individualmente a casi todos los sacerdotes “tradicionalistas” de hoy. El sacerdote que acepte a Francisco como Papa o que su creencia es que las almas pueden salvarse sin el bautismo o sin la fe católica (sino por un “bautismo de deseo” o  la “ignorancia invencible”), no se le puede apoyar financieramente de ninguna manera, incluso si el sacerdote esté oficiando la forma tradicional de la Misa. Esto significa que casi todo sacerdote “tradicionalista” de hoy no podría ser apoyado de ninguna forma, ya que está sosteniendo una posición en desacuerdo con la enseñanza católica.

Muchos nos preguntan a qué iglesia asistir. Es importante reconocer cuál es la situación en la que nos enfrentamos durante la Gran Apostasía. Se trata de una situación donde básicamente todas las iglesias o son iglesias heréticas del Vaticano II o son iglesias ‘tradicionalistas’ en las cuales los sacerdotes son herejes de una forma u otra. Por lo tanto, no hay ninguna iglesia que sea plenamente católica a la que uno pueda asistir, considerar como católico al sacerdote y apoyar a la iglesia. Sin embargo, una vez que alguien esté convencido de todos los temas, hay ciertas opciones – dependiendo de dónde vive – para recibir el sacramento de la confesión (que obviamente es de suma importancia) y posiblemente el sacramento de la Eucaristía (únicamente del rito tradicional). Usted tendrá que convencerse de los temas y aplicar las directrices según sean las opciones en su área.

En otras palabras, es necesario tomar en cuenta que muchos tienen la idea errónea de que abrazar, convertirse y practicar la fe católica se define por la asistencia a una iglesia en particular. Pero la fe no se define por acudir a un edificio. Esa es una pequeña parte de la práctica de la fe en tiempos normales, cuando por ejemplo en su área hay una opción aceptable. Sin embargo, ha habido muchas veces en la historia de la Iglesia en que los católicos no tuvieron una iglesia donde asistir. Abrazar y practicar la fe es, en primer lugar, aceptar toda la enseñanza católica; en segundo lugar, se trata de vivir la fe cada día. Se trata de la relación de uno con Dios, manteniendo el estado de gracia, evitando el pecado, hacer oración, convertir a los demás, aprender más acerca de Dios, etc. En la actual situación, no se trata de ‘unirse’ a una iglesia en particular (“i” minúscula), ya que casi todos los sacerdotes son herejes. Se trata de unirse y adherir a la Iglesia Católica (“I” mayúscula).

Tampoco se puede asistir a cualquier Misa en latín. Porque básicamente casi todo sacerdote que celebra la misa en latín es un hereje a quien no se le debe prestar apoyo. Muchos de ellos son herejes notorios o impositivos en su herejía y, por ende, no pueden ser una opción para recibir la comunión. También, las misas en latín donde el “celebrante” es un sacerdote ordenado en el nuevo rito de ordenación, no son válidas. Si es una “misa” indulto, tampoco sería una opción. Muy a menudo recibimos comentarios que revelan cómo las personas se enfocan demasiando en la misa y no en la profesión de fe. Ellos necesitan preocuparse más acerca de los temas de la fe, no solamente sobre la misa. Lo único que se puede hacer durante la presente crisis, como venimos explicando, es que después que la persona adhiera a todas las posiciones correctas de la fe, es posible recibir ciertos sacramentos de sacerdotes que cumplen con los requisitos mencionados en este artículo. Tampoco las personas deberían cantar en misas de estos sacerdotes herejes. Esto lo hemos señalado varias veces.

Pero ¿puede uno ir a ese sacerdote para recibir la comunión, siempre y cuando el sacerdote sea ordenado válidamente en el rito tradicional de ordenación y con tal que no se le preste apoyo?  Por supuesto que sí, es posible acudir a uno de esos sacerdotes “tradicionalistas” si cumplen ciertas condiciones. Estas condiciones las explicamos más abajo. Pero antes que nada, queremos también señalar que existen hoy en día algunas personas que creen y dicen que es un pecado mortal recibir los sacramentos de algún sacerdote que acepta a Francisco como Papa o que sostenga posiciones heréticas. Esto es incorrecto. Algunas de estas personas incurren en cisma sobre esta cuestión porque condenan como herejes, o bien culpan de pecado mortal, a los católicos tradicionales que acuden a estos sacerdote para aprovecharse de los sacramentos que son ofrecidos por ellos, incluso con todas las precauciones (p. ej., cuando no se apoya al sacerdote y el sacerdote no es notorio e impositivo de su herejía).  Este punto de vista se discute con más detalle en el siguiente artículo:

¿Puede uno recibir los sacramentos en estos tiempos difíciles?

Algunas citas para tener una mejor perspectiva sobre el tema del “Una Cum” de las misas tradicionales

4.  Estos sacerdotes “tradicionalistas” a los que un católico puede acercarse para recibir la comunión, deben estar ordenados válidamente en el rito tradicional y no deben ser tan notorios o impositivos de su herejía y también no se les debe apoyar en ningún sentido. Esos sacerdotes no lo pueden condenar a usted por sostener la posición sedevacante o por rechazar el “bautismo de deseo”. Además, estos sacerdotes no pueden ser herejes “notorios”.  Por ejemplo, en el caso de que se halle ante un sacerdote del rito oriental que acepta al antipapa Francisco como Papa (y también acepta el Vaticano II, etc.), le ofrecemos aquí algunas directrices: debe llamarle por teléfono a ese sacerdote del rito oriental y hacerle ciertas preguntas antes de recibir de él la comunión. Debe confirmar que él haya sido ordenado en el rito oriental. Preguntarle igualmente qué piensa él sobre la oración unida con miembros de otras religiones, sobre el “ecumenismo”, etc. Si él no se opone a ello – y más bien está a favor del ecumenismo del Vaticano II – entonces él es un hereje notorio y no debe recibir de él la comunión. Otra pregunta que puede hacerle es si él cree que los no católicos, tales como los “ortodoxos” cismáticos orientales, necesitan convertirse a la fe católica. Si le responde que no deben ser convertidos a la fe católica, entonces ese sacerdote es un hereje notorio.  Pero si él contesta de una manera más conservadora, entonces usted sí puede acudir a él para recibir la comunión pero sin apoyarlo. Ahora bien, cuando vaya a esa Misa para recibir la comunión, le recomendamos que rece a solas.

También cabe señalar que algunas liturgias del rito oriental han sido modificadas y modernizadas.  Por ejemplo, las liturgias en la jurisdicción Rutena [Iglesia Católica bizantina rutena] de los Estados Unidos han sido modificadas y, por lo tanto, no es una opción para recibir de ellos la comunión. Sin embargo, los otros sacerdotes del rito oriental (como los sacerdotes “católicos” ucranianos) sí serían una opción para recibir la confesión y la comunión, siempre y cuando ellos cumplan las condiciones antes mencionadas. Pero le recordamos nuevamente, uno no puede apoyar financieramente a esos sacerdotes bizantinos ya que ellos aceptan a Francisco como Papa.

5.  En cuanto a los sacerdotes “tradicionalistas” independientes que ofician la Misa en latín, casi todos estos sacerdotes sostienen que por el “bautismo de deseo” o la “ignorancia invencible” las almas pueden salvarse sin la fe católica. Muy frecuente las personas nos dicen: “mi sacerdote que oficia la Misa en latín no cree en eso…”.  Ciertamente que sí cree en eso; sólo cuestiónelo de las siguientes preguntas específicas: ¿Usted cree que las almas que están invenciblemente ignorantes de la fe católica pueden salvarse? ¿Cree en el bautismo de deseo? ¿Cree que todos los que mueren como judíos, musulmanes, budistas sin excepción se van al infierno? Luego verá que por sus repuestas ellos sí sostienen que las almas pueden salvarse sin la fe católica y sin el sacramento del bautismo, lo que es totalmente contrario a la enseñanza católica. Y si él lo obliga a aceptar su falso punto de vista con respecto a la enseñanza de la salvación, o que deba aceptar su aprobación por Francisco – en otras palabras, si él piensa que usted está en herejía o en pecado mortal por sus creencias – entonces de ninguna manera debe usted acudir a él para recibir la comunión o ir a su Misa. En nuestra sección llamada Tened cuidado se mencionan a estos grupos y sacerdotes mencionados que deben ser evitados totalmente, es decir, donde se le advertirá de ciertos sacerdotes y obispos inconvenientes para la recepción de los sacramentos.  Muchos de los sacerdotes independientes que ofician la Misa en latín están prohibidos porque ellos son impositivos de sus falsas posiciones.

Sin embargo, con otros sacerdotes “tradicionalistas”, usted puede ir a recibir la confesión y la comunión siempre y cuando ellos hayan sido válidamente ordenados y que no sean notorios o impositivos de sus falsas posiciones y sin que se les apoye.  Debe hacerles ciertas preguntas por lo que más abajo colocamos una guía explicando las clases de preguntas dependiendo del sacerdote.  Pero tome en cuenta que no hay ninguna obligación de asistir a una Misa dicha por un hereje o a la Misa de un sacerdote que sostiene una posición herética. Por lo tanto, no tiene obligación de ir a la Misa tradicional de un sacerdote “tradicionalista” ordenado válidamente que acepte a Francisco como el Papa, o que crea en el bautismo de deseo/la salvación de los no católicos (así como lo creen casi todos los sacerdotes supuestamente tradicionales), porque dicho sacerdote estaría sosteniendo una posición herética. Esto incluye a casi la mayoría de ellos. Si siente que no debe asistir a tal capilla o iglesia, no tiene por qué ir. Sin embargo, ¿puede uno ir? Claro que sí, siempre y cuando se den las condiciones explicadas en este artículo. Aquí están las pruebas oficiales que demuestran que uno puede recibir los sacramentos de esos sacerdotes.

Canon 2261 §2-3, Código de Derecho Canónico de 1917: “(2261 §2) Pueden los fieles, sin perjuicio de lo que se prescribe en el §3, pedir por una causa justa cualesquiera Sacramentos o Sacramentales a un excomulgado, sobre todo si no hay otros ministros… (2261 §3) Pero a los excomulgados vitandos y a otros excomulgados, cuando ha mediado sentencia condenatoria o declaratoria, sólo en peligro de muerte pueden los fieles pedirles tanto la absolución sacramental, a tenor de los cánones 882 y 2252, como también, si no hay otros ministros, los demás Sacramentos y Sacramentales”.

El cardenal Juan de Lugo, un teólogo célebre del siglo XVII – que a menudo es citado por San Alfonso María de Ligorio – también trató este tema acerca de la recepción de los sacramentos por manos de un sacerdote que sostiene una posición herética. Él dice:

“La segunda duda principal es si podemos tener comunión con un hereje no declarado sólo en asuntos civiles y humanos, o incluso en las cosas sagradas y espirituales. Lo cierto es que no podemos tener comunión con los herejes en los ritos propios de una secta herética, porque esto sería contrario al precepto de confesar la fe y contendría una profesión implícita del error. Pero la pregunta se refiere a los asuntos sagrados que no contienen error, por ejemplo, de que si es lícito oír la Santa Misa de un hereje, o celebrar en su presencia, o estar presente mientras que él celebra el rito católico, etc.

Pero la opinión contraria [es decir, que es lícito asistir a dicha Misa] es lo general [communis] y verdadera, a menos que sea ilícita por alguna otra razón, ya sea a causa de escándalo o de una negación implícita de la fe, o porque la caridad nos obliga a impedir el pecado del ministro herético que administra indignamente donde no es urgente la necesidad. Esta es la enseñanza de Navarro y Sánchez, de Suárez, de Hurtado y es lo que he dicho al hablar del sacramento de la penitencia y del matrimonio y de los otros sacramentos.  También es cierto por virtud de la mencionada litterae extravagantes [es decir, Ad evitanda scandala] en la cual dicha comunión con el excommunicati tolerati es reconocida por los fieles en la administración y recepción de los sacramentos.

“De manera que si estos herejes no son declarados excomulgados o notoriamente culpables por golpear a un clérigo, no hay razón alguna por la que se nos prohíba recibir los sacramentos de ellos a causa de su excomunión, salvo que por otros motivos muchas veces esto puede ser ilícito a menos que la necesidad lo excusa, como lo he explicado en los susodichos lugares”. (Cardenal Juan de Lugo S.J. (1583-1660), Tractatus de Virtute Fidei Divinae: Disputatio XXII, Sectio. Según The Catholic Encyclopedia, San Alfonso consideraba al cardenal Juan de Lugo como el segundo teólogo después de Santo Tomas).

Nótese que el cardenal Juan de Lugo distinguió entre el asistir a un rito herético (que nunca está permitido asistir) y el de ir a una misa o rito católico celebrado por un hereje no declarado (por ejemplo, un sacerdote de la FSSPX que celebra el rito católico y reclama ser católico pero en realidad es un hereje). Por lo tanto, Juan de Lugo habló del mismo asunto al que se enfrenta la gente de hoy en día y que se planteó como pregunta. ¿Y qué nos dice? Nos enseña que el asistir a esa Misa es lícito y que esta es la posición “general y verdadera” de los teólogos católicos.  Por favor nótese que el cardenal Juan de Lugo también señala que si las circunstancias llegaran al punto en que necesariamente surgiera escándalo o una negación de la fe (por ejemplo, si un sacerdote anunciara que todos los que asisten a sus Misas que deben estar de acuerdo con él, así como lo hicieron los sacerdotes de la Sociedad de San Pío V, dirigido por el obispo Clarence Kelly en Estados Unidos, con respecto al dogma de la salvación), entonces necesariamente usted no podría ir; o si el sacerdote es notorio de su herejía, entonces definitivamente no debe ir. Pero este no es el caso con todas las Misas celebradas en el rito católico por un sacerdote hereje no declarado; de lo contrario, el cardenal Juan de Lugo hubiera dicho que la enseñanza de todos los teólogos consiste en que todas esas Misas siempre deben ser evitadas. Un católico no podría prestarle apoyo a tal sacerdote y así ayudarlo en la propagación de la herejía, pero sí puede asistir a su Misa con el fin de recibir el sacramento siempre y cuando el sacerdote profese ser católico y no sea notorio de su herejía.  Pero si el sacerdote está de acuerdo, por ejemplo, con lo que está escrito en el sitio web de la FSSPX de EEUU, entonces uno no debe asistir a su Misa:

El sitio web oficial de la FSSPX de EEUU dice lo siguiente: “¿Debe ser considerado el sedevacantista como un no católico? R… Es consiguientemente cierto que puede haber un debate teológico en cuanto si los sedevacantistas son formalmente cismáticos o no. La respuesta a esto depende del grado del sedevacantismo. Hay sedevacantistas radicales que nos llaman herejes ya que, según ellos, estamos en comunión con un hereje (Wojtyla).  Estos, sin duda, son unos cismáticos, porque rechazan claramente la comunión con los católicos verdaderos, que de ninguna manera son modernistas. Al convertir su sedevacantismo en un supuesto artículo de fe, ellos ciertamente caen bajo la segunda categoría de personas que el canon 1325, §2 declara como cismático: ‘Si rehúsa someterse al Sumo Pontífice o se niega a comunicarse con los miembros de la Iglesia que le están sometidos, es cismático’. En consecuencia, es por su rechazo de formar parte de la Iglesia, y efectivamente creando una ‘iglesia’ a su manera compuesta únicamente por sedevacantistas, quienes ciertamente son cismáticos”.

Así que, para resumir: Por supuesto, nunca asista a la Nueva Misa inválidaNo asista a ninguna de las capillas de la Sociedad de San Pío V de Estados Unidos, porque ellos quieren que las personas acepten sus creencias heréticas de que las almas pueden salvarse sin la fe católica.

No asista a ninguna de las capillas de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X si el sacerdote cree que los sedevacantistas son unos herejes o si ha hecho un anuncio declarando que él no quiere en su capilla a los sedevacantistas o a los “feeneyitas”(ver nota 1). Esto probablemente quizás signifique que la mayoría de los sacerdotes de la FSSPX están prohibidos, pero puede que haya uno que otro que no sea tan notorio o impositivo de su herejía. Si este es el caso, usted puede asistir sin apoyar a la capilla. No asista a ninguna de las llamadas misas indultas. No asista a la Misa de un sacerdote bizantino o de un sacerdote independiente que sea notorio, o impositivo, por su aprobación de la religión del Vaticano II. Y, por supuesto, nuevamente repetimos que nunca asista el novus ordo (la Nueva Misa).

Nota 1: “Feeneyitas” – es un término usado por los falsos “tradicionalistas” y casi por todo el mundo modernista del Vaticano II para denominar a los verdaderos católicos que creen en el dogma fuera de la Iglesia católica no hay ninguna salvación y en la absoluta necesidad de recibir el sacramento del bautismo para la salvación. Esto se debe a que hubo un sacerdote jesuita de nombre P. Leonard Feeney, que creyó y defendió precisamente este dogma. Para leer más sobre este dogma y el caso del P. Feeney, consulte en nuestra página: Fuera de la Iglesia Católica no hay absolutamente ninguna salvación

Si encuentra un sacerdote que haya sido ordenado válidamente en el rito tradicional, y que no es notorio o impositivo de su herejía – por ejemplo, un sacerdote bizantino o un sacerdote independiente “tradicionalista” que cree que Francisco es el Papa – entonces puede recibir los sacramentos de él (aunque no tiene por qué hacerlo) siempre y cuando no lo apoye financieramente de ninguna forma. No apoye a ningún sacerdote o grupo que acepte a Francisco como el Papa o que crea en el bautismo de deseo; de lo contrario, usted estaría ayudando en la propagación de la herejía y financiando a herejes.

Papa Inocencio III, Cuarto Concilio de Letrán, 1215: “Por otra parte, Nos determinamos que serán sometidos bajo excomunión aquellos creyentes que reciban, defiendan o ayuden a los herejes”.

Estas tan solo son unas pocas directrices sobre esta difícil cuestión de dónde ir a la Misa. Esta es una situación de algún modo provisional, ya que los sacerdotes cambian sus posiciones y los grupos se hacen más notorios a través del tiempo. Por ejemplo, por un tiempo las personas podían asistir a la SSPV sin apoyarlos (ya que ese grupo sostiene herejía), pero ésta ya no es una opción, porque en el año 2004, ellos impusieron desde todos sus púlpitos sus puntos de vistas heréticos a las personas.

Si una persona ha cometido pecado mortal y necesita ir a la confesión, puede ir a un sacerdote del novus ordo que haya sido ordenado en el rito tradicional de ordenación (antes del 18 de junio de 1968), siempre y cuando el sacerdote diga: “Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”. Esto puede hacerse si una persona necesita confesarse urgentemente.

También, si usted está convencido de todos los temas de la fe católica que están demostrados en nuestro sitio web, entonces puede contactarnos y podremos ayudarle con algunos sitios cercanos a su área donde se digan misas.

Hemos creado un diagrama a continuación que resume lo explicado en este artículo, para poder recibir los sacramentos lícitamente – determinando si el sacerdote es una opción para recibir la comunión y/o confesión.

I) Hacer la profesión de fe del Concilio de Trento para tener la conciencia clara de que usted acepta los dogmas de la Iglesia católica y que rechaza cualquier herejía que antes hubiese creído. Puede leer este artículo para más detalles sobre los Pasos de Conversión a la fe católica: Pasos de Conversión

II) El siguiente paso sería buscar un sacerdote válidamente ordenado en el rito tradicional. He aquí las clases de sacerdotes en cuestión:

II.A) Si el sacerdote es válidamente ordenado pero acepta el Vaticano II y a los antipapas:

II.A.1) que se haya ordenado antes del 18 de junio de 1968, entonces sólo podrá recibir la confesión y solamente en el caso de que no haya ninguna otra opción. Asegúrese que en el momento de la absolución el sacerdote diga: “Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”.

II.A.2) que se haya ordenado válidamente pero es bi-ritualista, es decir, que hace misa nueva y misa tradicional, entonces sólo podrá recibir de él la confesión nada más y solamente en el caso de que no haya ninguna otra opción.

II.B) Si el sacerdote es válidamente ordenado y sólo hace misa tradicional, ya sea del rito latino o de algún rito católico oriental (bizantino, melquita, ucraniano, maronita, etc.), considérese los pasos a continuación para determinar si puede recibir la comunión de él:

II.B.1) Si el sacerdote está en comunión con la secta del Vaticano II y acepta al Antipapa Francisco, entonces llame al sacerdote y pregúntele lo siguiente:

II.B.1.a) ¿Fue ordenado en el rito católico oriental (sea maronita, ucraniano, etc.) o en el rito romano tradicional por un obispo que también fuese ordenado en el rito tradicional? Si responde afirmativo a estas preguntas, entonces fue válidamente ordenado. Si dice que no fue ordenado en el rito oriental ni tampoco en el rito romano tradicional, entonces no es un sacerdote válidamente ordenado, y por ende, no podrá acudir a él.

II.B.1.b) ¿Qué opina del movimiento moderno del ecumenismo? ¿Le gusta el hecho que Juan Pablo II, Benedicto XVI o Francisco hayan visitado mezquitas, sinagogas y que elogien a las falsas religiones, o tiene algún problema con ello? El sacerdote debe manifestar que él tiene algunos problemas con este tipo de ecumenismo. Si él no tiene ningún problema con ello y/o le gusta este tipo de actividad ecuménica en la que está comprometido Francisco, entonces usted no puede recibir la sagrada comunión de él. Los sacerdotes que adhieren al ecumenismo o que no creen que debamos convertir a los no católicos, o que no lo aceptan a usted como católico por creer en las enseñanzas correctas, éstos deben ser considerados como notoriamente heréticos. (Por ejemplo, los sacerdotes heréticos como Cekada. Éste condena a las personas que no creen en el “bautismo de deseo”, y por ende, debe ser evitado por estas últimas razones). Nadie debe recibir la eucaristía de sacerdotes notoriamente heréticos.

II.B.1.c) ¿Cree que debamos convertir a los no católicos? Póngase mucha atención a esta pregunta porque aquí no estamos averiguando si él cree que los no católicos puedan salvarse en las falsas religiones, puesto que la mayoría de los sacerdotes en los últimos 100 años han creído en esta herejía. La pregunta está dirigida para conocer si el sacerdote cree que debamos evangelizar, tratar de convertir y llevar a las personas a la única verdadera Iglesia católica. Si él dice que no debemos tratar de convertir a los no católicos, entonces no puede recibir la comunión de este sacerdote. Si dice que sí, entonces puede ir (siempre que conteste positivamente las preguntas mencionadas en  II.B.1a y II.B.1b, y sin prestarle apoyo económico, etc.). Como nota al margen sobre este punto, cuando se trate de un sacerdote del rito oriental, debe preguntarle específicamente sobre los miembros de la religión “ortodoxa” cismática. Muchos de estos sacerdotes del rito oriental tienen un punto débil hacia estos cismáticos. Una de las razones es porque los últimos antipapas han sido muy explícitos en establecer reglas que dicen que no debe haber proselitismo hacia los “ortodoxos”. Por lo que para estos supuestos líderes de las iglesias del rito católico oriental han sido explícitos en tener una mentalidad de “no conversión para los ‘ortodoxos’”.

II.B.1.d) Por último, debe asegurarse en decirle al sacerdote que usted cree que solamente los católicos pueden salvarse, y que usted sostiene que Francisco (y de hecho todos los antipapas desde Juan XXIII) es un hereje manifiesto por varias razones, y que según las enseñanzas de la Iglesia católica él no puede ser Papa. Si el sacerdote le dice que él no cree que usted sea católico por sostener estas posiciones, entonces no podrá recibir los sacramentos de él. Pero si él aún lo respeta como católico, aunque él no esté de acuerdo, entonces usted puede recibir los sacramentos de él. Recuerde que no puede apoyarlos, defenderlos, ni ayudarlos económicamente. Más adelante daremos algunas opiniones de cómo se debe asistir a estas iglesias.

II.B.2) Si el sacerdote no está en comunión con la secta del Vaticano II. He aquí las opciones al respecto:

II.B.2.a) Si el sacerdote cree en la salvación fuera de la Iglesia, en que es posible la salvación sin el sacramento del bautismo porque supuestamente el “bautismo de deseo” o “bautismo de sangre” puede suplir el mismo sacramento, o que también crea en la salvación por la “ignorancia invencible”, etc., – ya que todas estas son herejías – en este caso, son un poco diferentes los pasos de procedimiento:

II.B.2.a.i) Debe explicarle al sacerdote su posición de que usted cree que sólo los católicos bautizados en agua pueden salvarse y que además usted rechaza como herejías el “bautismo de deseo”, el “bautismo de sangre”, y la “ignorancia invencible”. Si a pesar de todo esto el sacerdote lo respeta como católico, entonces puede acudir a él. Pero si se niega a darle la comunión por rechazar estas herejías (así como lo ha hecho la SSPV, y algunos sacerdotes de la CMRI, como Cekada u otros grupos sedevacantistas independientes) entonces no puede recibir de él los sacramentos, porque éstos ya sería herejes notorios con notoriedad de hecho.

II.B.2.b) Si el sacerdote u obispo acepta toda la doctrina católica, es decir, él es 100% ortodoxo en el sentido de que acepta el dogma fuera de la Iglesia católica no hay absolutamente ninguna salvación sin excepción alguna, que acepta la absoluta necesidad del bautismo de agua para la salvación, y que rechaza como herejías el “bautismo de deseo” y el “bautismo de sangre”, y la salvación por la “ignorancia invencible”, entonces sólo en este caso se le puede ayudar económicamente y se puede recibir de él todos los sacramentos y asistir a sus misas. Sin embargo, este es el caso más difícil de encontrar.

III) Si no encuentra ningún sacerdote al que pueda acudir para los sacramentos, entonces considere lo siguiente:

III.A) Quedarse en casa y rezar el Santo Rosario todos los días, si es posible con sus 15 misterios.

III.B) Dado que estamos en una situación irregular, la obligación de oír misa los domingos es sólo para aquellos que tienen la posibilidad de ir a una misa celebrada por un sacerdote 100% católico y que además la Misa está a una distancia razonable a la suya. Por lo que no hay pecado si no asiste a misa los domingos si no tiene esa opción válida.

Si Ud. está de acuerdo en lo que se expresa en nuestra página web con respecto a la fe católica, y le es posible viajar una o dos horas de distancia, escribamos o contáctese por Skype para ver si hay algún lugar cercano de donde vive para que pueda hacer una confesión válida ante un sacerdote válidamente ordenado.

La Confesión

Si bien hemos dicho que no puede acudir a sacerdotes notoriamente heréticos para recibir la comunión, no obstante, creemos que sí es posible recibir la confesión de esos mismos sacerdotes notoriamente heréticos que les gusta el ecumenismo y el respetar y rezar junto con las otras religiones. Esto sería en el caso de que no pueda encontrar alguna otra mejor opción a una distancia razonable a la suya. Por ejemplo, digamos que en su pueblo hay un sacerdote viejo que fue ordenado antes del 18 de junio de 1968, pero que este mismo está a favor de los cambios del Vaticano II e incluso dice la Nueva Misa inválida; y supongamos que en otra ciudad a 50km de su pueblo se encuentra otro sacerdote que no dice la Nueva Misa pero que es hereje por creer en la salvación fuera de la Iglesia o en la salvación sin el sacramento del bautismo (por un “bautismo de deseo”, etc.). Bueno, a menos que le sea fácil viajar, si usted necesita confesarse entonces el sacerdote ordenado antes de 1968 que vive en su pueblo sería una opción posible para recibir este sacramento, pero no para recibir de él la comunión.

Pero si es un sacerdote notoriamente herético que le ha dicho o cree que usted no es un católico por sus creencias, entonces diríamos que solo en peligro de muerte puede acudir a él para la confesión.

Cuando vaya a confesarse con el sacerdote, no comience la confesión con las palabras: “Bendígame Padre, porque he pecado”; o en algunos casos algunos sacerdotes dicen: “Ave María Purísima”, pero usted no puede responder “sin pecado original concebida” por motivo de que no puede rezar con él por ser hereje. Sino más bien se comienza la confesión diciendo: “Pido perdón por”, y luego comienza su confesión.

Si usted asistió a la Nueva Misa, debe mencionar en la confesión que usted asistió a un servicio no católico o protestante y por cuánto tiempo (meses o años). Debe mencionar que usted apoyó a sacerdotes o grupos heréticos. También tendrá que confesar nuevamente cualquier pecado mortal que fuere confesado a sacerdotes inválidamente ordenados, o cualquier dogma católico que haya negado o dudado. En nuestro sitio web, también incluimos la profesión de fe del Concilio de Trento (http://www.vaticanocatolico.com/iglesiacatolica/profesion-de-fe/). Todos aquellos que estuvieron apartados de la fe católica tradicional deben hacer esta profesión antes de recibir los sacramentos.

Cómo se podría asistir a estas iglesias

Si bien no hay ninguna obligación de acudir a un hereje para recibir los sacramentos, aquí les dejo mi opinión personal de cómo puede uno recibir los sacramentos en estas iglesias donde se cree y reza por Francisco como el Papa. Como hemos venido explicando, a este instante de la presente apostasía, usted en realidad no está yendo a estas iglesias por la Misa, sino únicamente para recibir los sacramentos.

Si usted decide recibir la comunión y confesión, no le recomiendo que llegue a tiempo a la Misa del sacerdote. Puede llegar tarde, quizás unos 10 minutos antes de que se dé la comunión. Pueda que sea mejor ir de lunes a sábado, en vez de ir el domingo. Nuevamente le recordamos que no hay obligación del domingo cuando se acude a un hereje para recibir los sacramentos. Por supuesto, no se les puede dar ninguna limosna o apoyo económico a estos sacerdotes heréticos. Si alguien los apoya, comete un pecado gravísimo y estará apoyando directamente al sacerdote u organización herética. Tampoco debe rezar con otras personas durante la Misa o liturgia. Mejor debe rezar en privado su rosario o algunas otras oraciones y no unirse con ellos en las oraciones o cantos de los que están presentes.

Cuando vaya a estas iglesias, al entrar por atrás, muchas tienen ventanas. Allí se podría rezar el rosario hasta que vea que se esté dando la comunión. Si entra por la parte principal de la iglesia, debería sentarse, o estar de pie o hincado en la parte más atrás.

Las únicas personas que pueden sacar fruto de la recepción de los sacramentos serán aquellas que estén de acuerdo con lo que enseña la Iglesia católica. Por lo tanto, toda persona debe estar totalmente de acuerdo con la enseñanza católica sobre los siguientes puntos:

1) Usted está de acuerdo en que sólo los católicos se pueden salvar. Debe estar de acuerdo en que todo aquel que no sea católico tristemente se condenará.

2) Usted está de acuerdo en que Francisco es un hereje, y por lo tanto, él no puede ser un verdadero Papa católico. Además, usted no va a la Nueva Misa.

3) Si usted es una persona casada, no utiliza ningún control de natalidad, ya sea artificial o “natural” (Planificación Familiar Natural), para limitar deliberadamente el tamaño de su familia.

Obviamente son grandísimos los beneficios que se conceden al recibir la comunión puesto que se está recibiendo el cuerpo, sangre, alma y divinidad de Dios mismo. Es el mejor acto que cualquier persona puede participar durante su breve existencia terrenal. El poder absoluto y las gracias que son derramadas al recibir dignamente la comunión válida no es algo que normalmente le den mucho peso por aquellas personas que declaran que no puede ir a una Misa donde se pide por Francisco como el Papa.

La verdad es que la Sagrada Comunión es la cosa más necesaria, después del bautismo, para un católico. Esto se puede ver de las mismas palabras de Dios mismo, “En verdad, en verdad os digo que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna, y yo le resucitaré el último día” (Juan 6). Jesús nos amenaza diciéndonos que no tendremos la vida eterna a menos que lo recibamos en la comunión. Nuestro Señor lo jura. Por lo tanto, si hay un sacerdote válidamente ordenado que cumpla con el criterio mencionado en este artículo, es posible que alguien aproveche de la oportunidad y reciba los sacramentos de él. Si no hay sacerdote, entonces las personas deben quedarse en casa.

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