Archivo de las Herejías Recientes post-elección del Antipapa Benedicto XVI

 

Por el Hno. Miguel Dimond, O.S.B.

 

Nota introductoria: * Un hereje es un bautizado que rechaza un dogma de la Iglesia Católica Romana. Un cismático es quien niega estar en comunión con el Papa verdadero o con los verdaderos católicos. Un apóstata es quien rechaza por completo la fe cristiana. Todos los herejes, cismáticos y apóstatas se separan automáticamente de la Iglesia Católica (Pío XII, encíclica Mistici corporis, 29 de junio de 1943). Por lo tanto, quien es hereje no es católico (Papa León XIII, encíclica Satis cognitum, 29 de junio de 1896). Y la mayoría de los herejes están convencidos que no niegan dogma alguno, cuando en realidad sí lo hacen.  Esta página se actualizará periódicamente.  (Todo el énfasis, como negrita, subrayado y cursiva no es necesariamente la del autor citado.)

 

- 11de junio de 2012 -

 

Benedicto XVI dice que las religiones falsas están presentes en el bautismo y mucho más

 

“Lectio Divina” de Benedicto XVI del 11 de junio de 2012, sobre el sacramento del bautismo:

“Ahora veamos el rito sacramental, para poder comprender aún más precisamente qué es el Bautismo. … Y con este elemento material —el agua— no sólo entra un elemento fundamental del cosmos, una materia fundamental creada por Dios, sino también todo el simbolismo de las religiones, porque en todas las religiones el agua tiene un significado. El camino de las religiones, esta búsqueda de Dios de diversas maneras —también equivocadas, pero siempre búsqueda de Dios— es asumida en el Sacramento. Las otras religiones, con su camino hacia Dios, están presentes, son asumidas, y así se hace la síntesis del mundo; toda la búsqueda de Dios que se expresa en los símbolos de las religiones…”[1].


Aquí Benedicto XVI pronuncia escandalosas herejías en contra del Sacramento del Bautismo. Él dice que el bautismo representa todo el simbolismo de las religiones, y que las religiones falsas son asumidas en el sacramento. Benedicto XVI dice que las falsas religiones del mundo están presentes en el bautismo. ¡Eso es una herejía!


Carta de felicitaciones de Benedicto XVI del 7 de abril de 2012 con motivo del 50º aniversario de la consagración de “Su Santidad” Mar Dinkha IV, Patriarca de la “Iglesia” Asiria de oriente:
“Doy gracias al Señor por las muchas bendiciones que Él ha derramado sobre la Iglesia Asiria de oriente a través de vuestro ministerio, y estoy agradecido por vuestro compromiso en la promoción del diálogo constructivo, la cooperación fructífera y la creciente amistad entre nuestras iglesias... Su Santidad, en este significativo aniversario, rezo para que el amor de Dios Padre lo envuelva, la sabiduría del Hijo lo ilumine y el fuego del Espíritu Santo continúe inspirándolo. Con sentimientos de respeto, hago llegar a Su Santidad un fraterno abrazo en Cristo Jesús nuestro Salvador”[2].


Benedicto XVI afirma la herejía de que Jesús ha derramado muchas “bendiciones” sobre la “Iglesia” cismática Asiria de oriente por medio de este “ministerio” cismático. Por lo tanto, él dice que el cismático tiene un verdadero ministerio en la verdadera Iglesia. Benedicto XVI llama al líder cismático de “Su Santidad”, y heréticamente reza para que “el fuego del Espíritu Santo continúe inspirándolo”. Benedicto XVI reza para que el Espíritu Santo (el Espíritu de Verdad) siga inspirando a “Su Santidad” para que dirija la Iglesia cismática.


Benedicto XVI, entrevista en vuelo del 23 de marzo de 2012:
“Hoy en día es evidente que la ideología marxista tal como fue concebida ya no corresponde a la realidad; ya no es posible construir una sociedad o responderle de esta manera... Es obvio que la Iglesia está siempre en el lado de la libertad: la libertad de conciencia, la libertad de religión”[3].


Benedicto XVI afirma que la ideología marxista “ya no” se corresponde con la realidad. Él dice que ella ya no es capaz de construir una sociedad. Decir que el marxismo “ya no” funciona, es decir que el marxismo funcionó en el pasado. El marxismo es un sistema perverso y totalmente ateo. La declaración de Benedicto XVI es malvada y herética.


Discurso de Benedicto XVI del 21 de junio de 2012:
“El Oriente, la patria de las antiguas tradiciones cristianas, se ve especialmente afectado por este proceso, lo que genera incertidumbre e inestabilidad, lo cual también tiene un impacto en la Iglesia y en los campos ecuménico e interreligioso... el derecho a la libertad religiosa personal y comunitaria. Este derecho debe ser garantizado en su profesión pública…”[4].


Sólo existe una única verdadera tradición cristiana: la tradición católica. Las llamadas otras tradiciones cristianas de las que habla Benedicto XVI en esta cita son “tradiciones cristianas” cismáticas. Él también promueve la muchas veces condenada herejía de que las religiones falsas deben tener garantizado el derecho civil para promover y profesar en público sus religiones falsas.


Homilía de Benedicto XVI del 7 de abril de 2012:

“La narración de la creación los llama fuentes de luz, que Dios ha puesto en el firmamento del cielo. Con ello, los priva premeditadamente del carácter divino, que las grandes religiones les habían atribuido”[5].


 

__________________________
Estas citas vienen del L’ Osservatore Romano, edición inglesa a menos que se indique su versión española en vatican.va:

[1] L’ Osservatore Romano, 20 de junio de 2012, p. 3. (Versión española).

[2] L’ Osservatore Romano, 30 de mayo de 2012, p. 11.

[3] L’ Osservatore Romano, 28 de marzo de 2012, p. 3.

[4] L’ Osservatore Romano, 27 de junio de 2012, p. 3. (Versión española).

[5] L’ Osservatore Romano, 11 de abril de 2012, p. 8. (Versión española).


 

Imprimir está página

 

UN HEREJE NO PUEDE SER UN PAPA VÁLIDO


Es un hecho comprobado que Ratzinger (hoy Benedicto XVI) es un hereje no católico. La Iglesia Católica enseña que un hereje no puede ser válidamente elegido Papa, ya que un hereje no es miembro de la Iglesia Católica. Ratzinger, quien es ahora Benedicto XVI, es un antipapa no católico cuya elección fue absolutamente nula e inválida.


Papa Pablo IV, de la Bula Cum ex Apostolatus Officio, 15 de febrero de 1559: “6. Agregamos, [por esta Nuestra Constitución, que debe seguir siendo válida en perpetuidad, Nos promulgamos, determinamos, decretamos y definimos:] que si en algún tiempo aconteciese que un obispo, incluso en función de arzobispo, o de patriarca, o primado; o un cardenal, incluso en función de legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al cardenalato o asunción al pontificado, se hubiese desviado de la fe católica, o hubiese caído en herejía:


(i) …la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto;


(ii) y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos;


(iii) tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes…


(vi) los que así hubiesen sido promovidos y hubiesen asumido sus funciones, por esa misma razón y sin necesidad de hacer ninguna declaración ulterior, están privados de toda dignidad, lugar, honor, título, autoridad, función y poder


10. Por lo tanto, a hombre alguno sea lícito infringir esta página de Nuestra aprobación, innovación, sanción, estatuto, derogación, voluntades, decretos, o por temeraria osadía, contradecirlos. Pero si alguien pretendiese intentarlo, sepa que habrá de incurrir en la indignación de Dios omnipotente y en la de sus santos Apóstoles Pedro y Pablo.


Dado en Roma, junto a San Pedro, en el año de la Encarnación del Señor 1559, XV anterior a las calendas de marzo, año 4º de Nuestro pontificado.


† Yo, Pablo, obispo de la Iglesia católica…”.

 

San Roberto Belarmino: “Un Papa que se manifieste hereje, por ese mismo hecho (per se) cesa de ser Papa y cabeza, así como por lo mismo deja de ser un cristiano y miembro de la Iglesia. Por tanto, él puede ser juzgado y castigado por la Iglesia. Esta es la enseñanza de todos los Padres antiguos, que enseñaban que los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción” (De Romano Pontifice, II, 30).

 

www.vaticanocatolico.com