El mensaje de Fátima: una gran señal en el cielo que marca el principio de los últimos tiempos y una predicción de la apostasía en la Iglesia

 

12 de Mayo de 2014
vaticanocatolico.com

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▪ Una explicación del Milagro de Fátima y su importancia respecto a este tema…

▪ El periódico masónico O Seculo confirma sensacionalmente, sin siquiera saberlo, que Nuestra Señora es la mujer vestida de sol de Apocalipsis 12, 1.

▪ Fátima,la señal de Apoc. 12, 1 y el gran dragón rojo (el comunismo), la señal de Apoc. 12, 3, ambas aparecen en la escena en 1917…

▪ La Hna.Lucía de Fátima le dijo al P. Fuentes en 1957 que estamos en los últimos tiempos.

▪ Testimonios de que el cielo pidió que el tercer secreto de Fátima fuese revelado a más tardar en 1960.

▪ ¿Por qué el tercer secreto de Fátima sería más claro en 1960? Porque tiene que ver con el Concilio Vaticano II.

Lucía, Francisco y Jacinta de Fátima
Lucía, Francisco y Jacinta de Fátima

El P. Mario Luigi Ciappi, teólogo papal del Papa Pío XII: “En el Tercer Secreto [de Fátima] se predice, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comenzará por lo alto”[1].

El Tercer Secreto de Fátima (2 horas 30 minutos)

El mensaje y milagro de la Virgen de Fátima en 1917 es uno de los mayores eventos en la historia de la Iglesia Católica. Desde el milagro de Fátima, que ocurrió el 13 de octubre de 1917 —el cual fue predicho anticipadamente que ocurriría y se realizó en presencia de casi 100.000 personas—, es probablemente, después de la Resurrección, el milagro más grandioso en la historia de la Iglesia. El milagro de Fátima y su mensaje también tienen una enorme importancia para nuestro tema: La Verdad de lo que realmente le ocurrió a la Iglesia Católica después del Vaticano II. A partir del 13 de mayo 1917, la Madre de Dios se apareció seis veces a Jacinta (7 años), Francisco (9 años) y Lucía (10 años) en Fátima, Portugal. La Santísima Virgen les dijo a los niños que rezaran el rosario todos los días; les mostró el infierno; y también profetizó la Segunda Guerra Mundial y la expansión del comunismo (“los errores de Rusia”), entre otras cosas.

La visión del infierno mostrada por Nuestra Señora de Fátima a los niños: “Al decir estas últimas palabras, nuestra Señora abrió de nuevo las manos como en los dos meses anteriores. El reflejo [de luz que ellas irradiaban] pareció penetrar la tierra, y vimos como un gran mar de fuego, y sumergidos en ese fuego, a los demonios y las almas como si fuesen brazas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que flotaban en el incendio llevadas por las llamas que de ellas mismas salían juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos lados ―semejante al caer las chispas en los grandes incendios― sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor (la gente dijo que fue durante esa escena cuando me puse a llorar). Los demonios se distinguían por formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en brasa. Esta visión duró sólo un instante, y fue gracias a que nuestra Madre del cielo, que en la primera aparición nos había prometido llevarnos al cielo, que no morimos de terror y de miedo”[2].

“Visteis el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlos Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón”, dijo nuestra Señora.

Fátima: la visión del Infierno
Los niños de Fátima poco después de la visión del infierno…
puede observarse en sus rostros aterrorizados la veracidad de sus palabras:
que si no se les hubiese prometido el cielo, ellos habrían muerto de miedo al ver el infierno

El 13 de julio de 1917, nuestra Señora también les dijo a los niños que el próximo 13 de octubre ella iba a obrar un gran milagro para que todos pudieran creer:

“Lucía dijo, ‘¡Quería pedirle que nos diga quién es, y que haga un milagro para que todos crean que se nos aparece!’.
“‘Continúen viniendo aquí todos los meses’, respondió la Señora. ‘En octubre diré quién soy y lo que quiero, y haré un milagro que todos verán para que crean’”[3] (Nuestra Señora de Fátima, 13 de julio de 1917).

Debido a que los niños habían anunciado meses antes que la Señora obraría un milagro el 13 de octubre de aquel año, unas 70.000 a 100.000 personas fueron a Fátima para presenciar el milagro profetizado. También fueron muchos incrédulos para burlarse, creyendo que la profecía del milagro no ocurriría. Sin embargo, hasta la prensa secular confirmó que efectivamente sí ocurrió el Milagro del Sol; tal como fue predicho por los niños y por nuestra Señora. Este milagro dejó estupefactos a las multitudes presentes, convirtió a duros incrédulos, incluyendo ateos y masones, y confirmó a miles en la fe católica.

Testigos de Fátima
La asombrada multitud en Fátima el 13 de octubre de 1917
presenciando el milagro profetizado por nuestra Señora

¿En qué consistió el Milagro del Sol que sorprendió y convirtió a una audiencia estupefacta de más de 70.000 personas en Fátima el 13 de octubre de 1917? Un breve examen del milagro y su importancia tienen un significado clave en el camino de la revelación de: La Verdad de lo que realmente le ocurrió a la Iglesia Católica después del Vaticano II.

“El sol estaba fijo en el cenit claro como un gran disco de plata brillando como cualquier sol que ellos hubieran visto, sin embargo, se lo podía mirar directamente sin cegar la vista, y con una satisfacción única y encantadora. Esto duró sólo un instante.Mientras lo contemplaban, el sol comenzó a “danzar”: esa fue la palabra que todos los observadores aplicaron al fenómeno. Primero se le vio girar rápidamente cual gigantesca rueda de fuego. Después de cierto tiempo se detuvo. Entonces giró de nuevo con velocidad vertiginosa, espeluznante, sobre sí mismo. Finalmente, apareció en el borde una orla carmín que se esparció por el cielo, irradiando haces de llamas rojo sangre, como si procediesen de un torbellino infernal, reflejándose sucesivamente sobre la tierra, los árboles y matorrales, sobre los rostros vueltos hacia lo alto y los trajes, una serie de brillantes colores: verde, rojo, naranja, azul violeta, todo el espectro, en suma. Girando locamente bajo esta apariencia, por tres veces, la ígnea esfera pareció temblar, estremecerse y después arrojarse precipitadamente en ingente zigzag hacia la multitud.
Un tremendo grito salió de los labios de miles de personas aterrorizadas, que se arrodillaron creyendo que había llegado el fin del mundo.
Algunos dijeron que el aire se hizo más cálido en ese instante; no se hubiesen sorprendido si todo hubiese estallado en llamas, envolviéndoles y consumiéndoles”[4].

”De hecho, en todo Portugal, la prensa anticlerical se vio obligada a testificar de la misma manera. Hubo un general acuerdo en lo esencial de lo ocurrido. Tal como el Dr. Domingos Pinto Coelho escribió en el O Ordem, ‘El sol, a veces rodeado con llamas de carmesí, otras veces resplandecía con amarillo y rojo, en otras ocasiones parecía girar con un movimiento muy rápido de rotaciones, aún más, parecía salirse del cielo, y aproximarse hacia la tierra…’”[5].

Durante el milagro, el sol fue visto precipitarse sobre la tierra y la gente pensó que el fin del mundo había llegado. El significado debería ser obvio: Fátima es una señal apocalíptica; era una señal de que el final estaba cerca, que empezarían los acontecimientos que preceden a la culminación del mundo y la segunda venida de Jesucristo. Los hombres deben enmendar sus vidas antes de que llegue el verdadero fin del mundo.

Milagro de Fátima - Fin del Mundo

Basados en algunas de estas consideraciones, muchos han concluido que Nuestra Señora de Fátima es la mujer vestida de sol que se describe en el capítulo 12, 1 del Apocalipsis:

“Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas” (Apocalipsis 12, 1).

Los videntes de Fátima también relataron que nuestra Señora estaba hecha de toda luz: ella brillaba más que el sol. Es muy fuerte la evidencia de que Nuestra Señora de Fátima es la mujer vestida del sol profetizada en el Apocalipsis, capítulo 12. De hecho, esta es una impresionante confirmación de que la aparición de nuestra Señora en Fátima fue el cumplimiento de la profecía del Apocalipsis acerca de la mujer vestida del sol.

El periódico masónico, O Seculo, confirmó sensacionalmente sin saber
siquiera que nuestra Señora era la mujer vestida del sol
que describe el Apocalipsis 12, 1

Períodico O Seculo y el Milagro de Fátima

El Milagro del Sol obrado por Nuestra Señora de Fátima fue reporteado por los periódicos anticatólicos en todo Portugal. El periódico liberal, anticlerical y masónico de Lisboa, O Seculo, mandó a su editor en jefe, Avelino de Almeida, para informar sobre el evento. Para su crédito, él reportó verídicamente sobre el prodigio solar. Llamamos la atención sobre el título del artículo [de Avelino] que fue publicado en O Seculo el 15 de octubre de 1917. Dando cuentas del evento extraordinario del 13 de octubre en Fátima, su artículo en el O Seculo del 15 de octubre se tituló:

“Cómo ha danzado el sol en pleno mediodía en Fátima. Las apariciones de la Virgen. – La señal del cielo. – Millares de personas lo declaran un milagro. – La guerra y la paz”[6].

Por favor, adviértase que el periódico masónico y anticlerical de Lisboa describió el evento de Fátima y el Milagro del Sol como “la señal del cielo”. ¿Le suena familiar?

Apocalipsis 12, 1: “Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas”.

Fátima - Apocalipsis señal en el cielo

¿Vamos a creer que el periódico masónico de Lisboa tenía en mente el Apocalipsis 12, 1 cuando publicó este artículo poco después del prodigio solar de 1917? ¿Acaso estos anticlericales estaban considerando la posibilidad de que la aparición de nuestra Señora constituía a la mujer vestida del sol y la “señal del cielo”, descritas en la Biblia? ¡Por supuesto que no; ni siquiera los católicos en ese momento habían relacionado el suceso de Fátima con la mujer vestida del sol; mucho menos los anticlericales que ni siquiera creen en la Sagrada Escritura o probablemente ni siquiera sabían acerca de la profecía del Apoc. 12, 1! ¡Por lo tanto, ese titular es una confirmación, de una fuente pública y anticatólica, deque Nuestra Señora de Fátima y su milagro del 13 de octubre fue, en efecto, la señal profetizada en Apocalipsis 12, 1!

Es casi como si le preguntásemos a Dios: Señor, ¿cómo sabremos cuándo ocurrirá la gran “señal del cielo”, que predijisteis en el Apocalipsis 12, 1? Y el Señor nos respondiera: Sólo lee el titular del periódico masónico, porque cuando esta señal se produzca, ello será informado incluso ahí.

Este hecho sorprendente, no sólo sirve para confirmar que Nuestra Señora de Fátima es la mujer vestida del sol del Apoc. 12,1, sino también confirma la autenticidad de la fe católica y de la Sagrada Escritura.

Por lo tanto, para finalmente completar nuestro punto sobre Fátima y su conexión con lo sucedido en la Iglesia Católica después del Vaticano II, podemos decir: puesto que Fátima fue la señal profetizada en Apoc. 12, 1, esto significa que estamos en la era apocalíptica, en los últimos días del mundo.

Fátima, la señal de Apoc. 12, 1 y el gran dragón rojo (el comunismo),
y la señal de Apoc. 12, 3: ambas se realizaron en 1917

Fátima - una mujer vestida de sol

Prestando un apoyo más a la idea de que Fátima fue la “señal” del Apocalipsis 12, 1, está el hecho de que el Apocalipsis habla del “gran dragón rojo” apenas dos versículos más adelante. La Escritura parece indicar que ambos aparecerían en la escena al mismo tiempo.

Apocalipsis 12, 3-4: “Apareció en el cielo otra señal, y vi un gran dragón rojo, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre las cabezas siete coronas. Con su cola arrastró la tercera parte de los astros del cielo y los arrojó a la tierra”.

Muchos comentaristas consideran que el “gran dragón rojo” es el comunismo, puesto que el comunismo se asocia indudablemente con el rojo, y fue responsable por el asesinato de más de 20 millones de personas sólo en Rusia. Bajo Vladimir Lenin, los bolcheviques tomaron Rusia para el comunismo ―obteniendo una victoria significativa que haría del comunismo una potencia mundial― el 7 de noviembre de 1917, inmediatamente después de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, que había advertido de la propagación de “los errores de Rusia”[7]. Incluso hoy en día se habla de la China comunista como la “China roja”. La revolución comunista en China fue estrenada por hombres que portaban “enormes banderas rojas, decenas de miles de banderas rojas, y grandes cantidades de globos rojos volando sobre ellos”[8]. La evidencia de que el “gran dragón rojo” describe al imperio comunista es bastantemente fuerte.

También es muy interesante que el gran dragón rojo arrastrara la tercera parte de las estrellas del cielo:

Apocalipsis 12, 3-4: “Apareció en el cielo otra señal, y vi un gran dragón rojo,Con su cola arrastró la tercera parte de los astros del cielo y los arrojó a la tierra”.

¿Será apenas una coincidencia que el comunismo, en su apogeo, haya sometido la tercera parte del mundo bajo sus garras?

Warren H. Carroll, El Ascenso y Caída de la Revolución Comunista, p. 418: “Cuando José Stalin entró en el Valle de la Sombra de la Muerte, el movimiento comunista internacional que él dirigió, sometió una tercera parte del mundo bajo sus garras[9].

En 1957, la hermana Lucía de Fátima le dijo al Padre Fuentes
que estábamos en los últimos tiempos

Hermana Lucía de Fátima

Uno de la tres videntes de Fátima, la hermana Lucía, le dijo al Padre Fuentes en 1957:

“Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontrábamos en los últimos tiempos del mundo, pero ella me lo dio a entender por tres razones. La primera razón es porque ella me dijo que el diablo está librando una batalla decisiva contra la Virgen. Y una batalla decisiva es una batalla final en donde se va a saber de qué partido es la victoria, y de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del demonio; no hay término medio.
“La segunda razón es porque ella le dijo a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el santo rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros.
“La tercera razón es porque siempre en los planes de la divina Providencia, cuando Dios va a castigar al mundo, agota antes todos los demás recursos; y cuando ha visto que el mundo no le ha hecho caso a ninguno de ellos, entonces ―es como si dijéramos a nuestro modo imperfecto de hablar― Él nos presenta con cierta trepidación el último medio de salvación, su Santísima Madre. Es con cierta trepidación porque si despreciamos y rechazamos este último medio, ya no tendremos perdón del cielo porque hemos cometido un pecado, que en el Evangelio suele llamarse pecado contra el Espíritu Santo, que consiste en rechazar abiertamente, con todo conocimiento y voluntad, la salvación que Él nos ofrece. Recordemos que Jesucristo es muy buen Hijo y no permite que ofendamos y despreciemos a su Santísima Madre, teniendo como testimonio patente la historia de varios siglos de la Iglesia que, por los terribles castigos que han caído sobre aquellos que han atacado el honor de su Santísima Madre, nos indica cómo nuestro Señor siempre ha salido en defensa del honor de su Santísima Madre”[10].

Como ya hemos discutido, la característica principal de los últimos tiempos es una apostasía de la fe católica. En “el lugar santo” (Roma), estará “la abominación de la desolación” (Mt. 24, 15), y habrá un engaño tan profundo que, si fuera posible, hasta los elegidos serán engañados (Mt. 24, 24). El Nuevo Testamento nos dice que este engaño va a ocurrir en el mismo corazón de las estructuras físicas [instituciones visibles] de la Iglesia, en “el templo de Dios” (2 Tes. 2, 4). Ello ocurrirá por no haber recibido las personas el amor a la verdad (2 Tes. 2, 10). Ésta es precisamente la razón de por qué las últimas palabras que Nuestra Señora de Fátima nos dio en el gran secreto del 13 de julio de 1917 son:

“En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe, etc.”.

Estas son las últimas palabras dadas antes de comenzar el aún no revelado Tercer Secreto de Fátima. A partir de esto, los eruditos de Fátima han concluido que el tercer secreto, sin duda, se refiere a una masiva crisis espiritual y una apostasía de la fe católica entre los que pretenden ocupar puestos de autoridad en la Iglesia.

Como no conocemos la frase completa de las últimas palabras de nuestra Señora en el mensaje que Ella dio en julio 1917, no podemos decir con certeza lo que significan; pero la frase puede ser: “En Portugal, se conservará siempre el dogma de la fe en un remanente fiel…”; o, “En Portugal, se conservará siempre el dogma de la fe hasta la Gran Apostasía…”; o, “En Portugal, se conservará siempre el dogma de la fe entre aquellos que hicieran caso a mis avisos…”. El tercer secreto, sin duda alguna, trata de la apostasía actual de la secta del Vaticano II. En este libro documentamos en gran detalle esta apostasía.

Como fue citado al principio de esta sección, el P. Mario Luigi Ciappi, teólogo papal del Papa Pío XII, declaró:

“En el Tercer Secreto [de Fátima] se predice, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comenzará por lo alto”[11].

Otro “cardenal” de la Iglesia del Vaticano II admitió increíblemente que el Tercer Secreto trata de la apostasía post-Vaticano II.

“Cardenal” Silvio Oddi: “… el Tercer Secreto [de Fátima]… no trata de una supuesta conversión de Rusia… sino que se refiere a la “revolución” en la Iglesia Católica”[12].

Testimonios de que el cielo pidió que el Tercer Secreto de Fátima
fuera revelado a más tardar en 1960
[13]

▫      El canónigo Galamba: “Cuando el obispo se rehusó abrir la carta, Lucía le hizo prometer que sería abierta definitivamente y leída al mundo, ya sea en su muerte o en 1960, lo que ocurriere primero” (La Verdad sobre el Secreto de Fátima, P. Joaquín Alonso, pp. 46-47).

▫      John Haffert: “En la casa del obispo (en Leiria), en la mesa me senté a su derecha, con los cuatro canónigos. Durante esa primera cena, el canónigo José Galamba de Oliveira se dirigió hacia mí cuando el obispo salió del cuarto por un momento y me preguntó: ‘¿Por qué no le dices al obispo que abra el Secreto?’. Cuidando de no mostrar mi ignorancia acerca de Fátima ―que en aquella época era casi completa― simplemente lo miré sin expresión. Él continuó: “El obispo puede abrir el Secreto. Él no necesita esperar hasta 1960” (Dear Bishop!, John Haffer, AMI 1981, pp. 3-4).

▫      El cardenal Carejeira: En febrero de 1960 el patriarca de Lisboa relató las instrucciones que el obispo de Leiria “le había dado” sobre el asunto del Tercer Secreto: “El obispo da Silva adjuntó (al sobre sellado por Lucía) otro sobre en el que indicaba que la carta tenía que ser abierta en 1960 por él mismo obispo José Correia da Silva, si él aún está vivo, o si no, por el patriarca cardenal de Lisboa” (Novidades, 24 de febrero de 1960, citado por La Documentation catholique, 19 de junio de 1960, col. 751).

▫      El canónigo Barthas: Durante su conversación con la Hermana Lucía entre el 17-18 de octubre de 1946, tuvo la oportunidad de preguntarle sobre el Tercer Secreto. Él escribe: “¿Cuándo nos será revelado la tercera parte del secreto? Ya en 1946, me contestaron de manera uniforme ―Lucía y el obispo de Leiria― a esta pregunta, sin dudar y sin comentario: ‘En 1960’. Y cuando llevé mi audacia tan lejos como para preguntar por qué es necesario esperar hasta entonces, la única respuesta que recibí de uno de los dos fue: ‘Porque la Santísima Virgen así lo desea’” (Barthas, Fátima, merveille du XXe siècle, p. 83., Fatima-editions, 1952).

▫      Los Armstrongs: El 14 de mayo de 1953, Lucía recibió una visita de los Armstrongs, quienes pudieron hacerle preguntas sobre el Tercer Secreto. En su relato, publicado en 1955, ellos confirmaron que el Tercer Secreto “debe ser abierto y divulgado en 1960” (A. O. Armstrong, Fátima, peregrinaje a la paz, Ed. inglesa, The World’s Work, Kingswood, Surrey, 1955).

▫      El cardenal Ottaviani: El 17 de mayo de 1955, el cardenal Ottaviani, pro-prefecto del Santo Oficio, visitó a las carmelitas de Santa Teresa en Coimbra. Él interrogó a la Hna. Lucía sobre el Tercer Secreto; y en su conferencia de 1967 recordó: “El mensaje no debía ser abierto antes de 1960. Yo le pregunté a la Hermana Lucía, ‘¿Por qué esta fecha?’. Ella contestó, ‘Porque entonces será más claro (mais claro)’” (La Documentation catholique, 19 de marzo de 1967, col. 542).

▫      El P. Joaquín Alonso, archivero oficial de Fátima: “Otros obispos también hablaron ―y con autoridad― sobre el año 1960 como la fecha que se indicaba para abrir la famosa carta. Así que, cuando en aquel entonces el obispo titular de Tiava y el obispo auxiliar de Lisboa le preguntaron a Lucía cuándo debe abrirse el Secreto, siempre se recibía la misma respuesta: en 1960” (La Verdad sobre el Secreto de Fátima, P. Joaquín Alonso, p. 46).

▫      El P. Joaquín Alonso: “Cuando Don José, el primer obispo de Leiria, y la hermana Lucía se pusieron de acuerdo en que la carta debía ser abierta en 1960, obviamente quisieron decir que su contenido debe ser hecho público para el bien de la Iglesia y del mundo” (ibíd., p. 54).

▫      El obispo Venancio: “Yo pienso que esa carta no será abierta antes de 1960. La hermana Lucía pidió que no fuese abierta antes de su muerte, o antes de 1960. Estamos ya en 1959 y la hermana Lucía goza de buena salud” (La Verdad sobre el Secreto de Fátima, P. Joaquín Alonso, p. 46).

▫      El P. Fuentes: El 26 de diciembre de 1957, el Padre Fuentes entrevistó a la hermana Lucía que le dijo: “Padre, la Santísima Virgen está muy triste, porque nadie hace caso a su Mensaje, ni los buenos ni los malos. Los buenos continúan su camino, pero sin dar ninguna importancia a su mensaje… Todavía no estoy en condiciones de dar algún otro detalle porque todavía es un secreto. De acuerdo a la voluntad de la Santísima Virgen, sólo al Santo Padre y al obispo de Fátima se les permite conocer el secreto, pero han optado por no saberlo para no verse influenciados. Esta es la tercera parte [el Tercer Secreto] del Mensaje de la Virgen, que permanecerá en secreto hasta 1960” (La Verdad sobre el Secreto de Fátima, P. Joaquín Alonso, p. 103-104).

▫      F. Stein: “Los testimonios que han anunciado la revelación del Secreto para 1960 son de tal peso y tan numerosos que, en nuestra opinión, aun cuando las autoridades eclesiásticas de Fátima ―en 1959 los propios expertos todavía no sabían que Roma le había pedido al obispo de Leiria que les enviara el secreto― no habían resuelto aún publicarlo en 1960, ahora se ven obligados a hacerlo por las circunstancias” (Mensagem de Fatima, julio-agosto, 1959).

▫      El P. Días Coelho: “… nosotros podemos usar, como un hecho incuestionable, esta afirmación del Dr. Galamba de Oliveira (en 1953) en Fatima, Altar do Mundo: ‘La tercera parte del Secreto fue sellada en las manos de su excelencia el obispo de Leiria, y será abierta, o después de la muerte de la vidente.

Todos estos testimonios y declaraciones revelan claramente que el cielo quería que el Tercer Secreto de Fátima fuera revelado a todo el mundo a más tardar en 1960, porque sería más claro en aquel entonces.

¿Por qué sería más claro el Tercer Secreto de Fátima en 1960?

Fue el 25 de enero de 1959 cuando Juan XXIII anunció que tuvo una inspiración especial para anunciar repentinamente un nuevo concilio ecuménico. Por cierto, el 25 de enero fue el mismo día en que una luz desconocida iluminó al mundo antes de la Segunda Guerra Mundial sobre los cielos de Europa. Esa luz desconocida que apareció en el 25 de enero de 1938, fue predicha por Nuestra Señora de Fátima como una advertencia de que Dios iba a castigar al mundo con esos sucesos que fueron revelados en la segunda parte del secreto. ¿Será el hecho de que Juan XXIII convocase el Vaticano II un 25 de enero, una advertencia sobre el castigo que estaba por venir descrito en el Tercer Secreto?

Este concilio convocado por Juan XXIII en 1959 sería el Vaticano II, cuyos resultados desastrosos son el objeto de este libro. ¿Será la convocación de este concilio en 1959 la razón de que nuestra Santísima Madre pidiera que el Tercer Secreto de Fátima fuera revelado en 1960? ¿Acaso nos estaba advirtiendo directamente de la apostasía que iba a resultar de este concilio, que verdaderamente dio a luz a una nueva falsa Iglesia anticatólica, como veremos en este libro? Por cierto, la única señal que se ha producido en 1960, respecto a la tremenda apostasía que estamos viviendo que hizo que las cosas fueran “más claras”, fue que Juan XXIII había anunciado su intención de convocar un nuevo concilio en 1959. Desde nuestro punto de vista, es muy obvio que el Tercer Secreto de Fátima trata de la apostasía resultante de un falso concilio; de lo contrario, el Tercer Secreto no tendría sentido en 1960, como dijo nuestra Santísima Madre.

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Leer Libro Completo: La verdad de lo que le ocurrió a la Iglesia Católica después del Segundo Concilio Vaticano

Notas:

[1] Comunicación personal del P. Ciappi al profesor Baumgartner en Salzburgo, citado en el libro The Devil’s Final Battle, compilado por Paul Kramer, Good Counsel Publications, 2002; también citado por el P. Gerardo Mura, “TheThird Secret of Fatima: Has It Been Completely Revealed?”, en la publicación Catholic (editada por los Redentoristas Transalpinos, Islas Orcadas, Escocia, Gran Bretaña), marzo de 2002.
[2] William Thomas Walsh, Our Lady of Fatima, Doubleday Reprint, 1990, p. 81.
[3] William Thomas Walsh, Our Lady of Fatima, p. 80.
[4]William Thomas Walsh, Our Lady of Fatima, pp. 145-146.
[5] William Thomas Walsh, Our Lady of Fatima, p. 148.
[6] Periódico portugués, O Seculo, 15 de octubre de 1917.
[7] Warren H. Carroll, The Riseand Fall of the Communist Revolution, Front Royal, Virginia: Christendom Press, p. 93.
[8] Warren H. Carroll, The Riseand Fall of the Communist Revolution, p. 538
[9] Warren H. Carroll, The Riseand Fall of the Communist Revolution, p. 418
[10] Entrevista a la Hermana Lucía por el Padre Fuentes, citada en la edición inglesa The WholeTruthAboutFatima, por Fr. Michel de la Sainte Trinite, Buffalo, NY: ImmaculateHeartPublications, vol. 3, p. 503 nf [nota].
[11] La comunicación personal de Ciappi al Profesor Baumgartner en Salzburgo, citado arriba.
[12] Silvio Oddi, The Meek Watchdog of God, Roma: Progetto Museali Editore, 1995, pp. 217-218.
[13] Citas de este punto compiladas por página web edición inglesa: http://www.tldm.org/news/in_1960.htm

Actualizado: 09 de Junio de 2014

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