Las respuestas a las objeciones más comunes contra el Sedevacantismo

 

por el Hno. Miguel Dimond y Hno. Pedro Dimond (del libro La verdad de lo que realmente le ocurrió a la Iglesia Católica después del Vaticano II)

 

Papa Vigilio, Segundo Concilio de Constantinopla, 553:
“… tenemos en cuenta lo que fue prometido para la Santa Iglesia y Aquel que dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella (por puertas del infierno entendemos que son las lenguas mortales de los herejes)…”[1].

 

Hay muchas objeciones lanzadas contra la posición sedevacante, posición que está explicada en este libro donde se dice que la cátedra de San Pedro está vacante debido a que los “papas” post-Vaticano II no son verdaderos Papas, sino que en realidad antipapas no católicos. Ahora responderemos a todas las principales objeciones que son lanzadas en contra el sedevacantismo.

 

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Las respuestas a las objeciones más comunes contra el Sedevacantismo [PDF]

 

1ª objeción: Las puertas del infierno no pueden prevalecer contra la Iglesia, como Cristo dijo (Mateo 16). Él dijo que estaría con su Iglesia todos los días hasta el fin del mundo (Mateo 28). Usted dice que la sede está vacante y eso es contrario a las promesas de Cristo.

 

RESPUESTA: No, la indefectibilidad (la promesa de Cristo que siempre estará con su Iglesia, y que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella) significa que la Iglesia, hasta el fin de los tiempos, permanecerá siendo esencialmente lo que es.

 

2ª objeción: ¿Qué autoridad tiene usted para hacer estos juicios? El uso que usted hace de las declaraciones dogmáticas es una interpretación privada.

 

RESPUESTA: La autoridad que tiene un católico para determinar que los herejes no son miembros de la Iglesia es el dogma católico que nos enseña que quien se aparta de la fe se considera fuera de la Iglesia.

 

3ª objeción: Usted no puede saber si alguien es un hereje, ni denunciarlo como tal, sin que primero haya un juicio y sentencia declaratoria.

 

RESPUESTA: No es así. La sentencia declaratoria que viene después de una excomunión automática no es más que un reconocimiento legal de algo que ya existe. Si esto no fuera así, la excomunión automática no tendría sentido.

 

4ª objeción: ¿Qué hay sobre la herejía material? ¿No pueden ser sólo herejes materiales los Papas del Vaticano II?

 

RESPUESTA: Un hereje “material” es un católico errado de buena fe sobre un problema dogmático. No hay duda que los antipapas del Vaticano II son verdaderos herejes. Ellos no pueden ser herejes materiales (católicos errados de buena fe) por varias razones. Las más importantes entre estas razones son: 1) ellos no guardan los misterios esenciales de la fe, 2) ellos rechazan dogmas evidentes de los cuales están plenamente conscientes.

 

5ª objeción: La Iglesia no puede existir sin un Papa, o al menos no puede existir durante cuarenta años sin un Papa, como dicen los sedevacantistas…

 

RESPUESTA: La Iglesia ha existido por años sin un Papa, y eso ocurre cada vez que un Papa muere. La Iglesia ha experimentado un interregno papal (es decir, un período sin un Papa) más de 200 veces a lo largo de su historia. El interregno papal más largo (antes de la apostasía del Vaticano II) fue entre los Papas San Marcelino (296-304) y San Marcelo (308-309). Ese interregno duró más de tres años y medio. Además, los teólogos enseñan que la Iglesia puede existir, incluso por décadas sin un Papa.

 

6ª objeción: Las definiciones del Vaticano I sobre la perpetuidad del oficio papal contradicen las afirmaciones de los sedevacantistas.

 

RESPUESTA: Los dogmas del Vaticano I no se contradicen con una vacancia de la sede papal, de hecho, son aquellos que rechazan a los antipapas del Vaticano II los que aceptan consecuentemente estos dogmas papales, ya que Benedicto XVI los rechaza totalmente.

 

7ª objeción: Nadie puede juzgar a la Santa Sede… por eso los Papas del Vaticano II son verdaderos Papas.

 

RESPUESTA: En primer lugar, es necesario comprender lo que significa la enseñanza “Nadie puede juzgar a la Santa Sede”. En segundo lugar, ¡la Santa Sede nos ha dicho que ningún hereje puede ser aceptado como un Papa válido!

 

8ª objeción: San Roberto Belarmino dijo que no se puede deponer a un Papa, pero que sí es lícito resistirlo. Los sedevacantistas juzgan, castigan y deponen al Papa…

 

RESPUESTA: Muchos de los que creen que Benedicto XVI es el Papa, sin embargo rechazan los actos oficiales de su “Iglesia”, como el Vaticano II, intentan justificar su falsa posición en base a este pasaje de San Roberto Belarmino. De hecho, este pasaje es uno de los fragmentos más usados como evidencia por parte de aquellos que se lanzan contra la posición sedevacante. Por desgracia, el pasaje ha sido completamente abusado y distorsionado.

 

9ª objeción: El Papa Liberio cedió ante los herejes arrianos y excomulgó a San Atanasio, sin embargo, él continuó siendo el Papa…

 

RESPUESTA: No es cierto que el Papa Liberio cedió ante los arrianos, ni que haya firmado alguna fórmula arriana, o que excomulgó a San Atanasio. El Papa Liberio fue un defensor firme de la verdad durante la crisis arriana, pero al regresar después de su destierro hizo creer a algunos que él había transigido la fe, cuando, de hecho, no lo había hecho. Citemos al Papa Pío IX.

 

10ª objeción: El Papa Pío XII declaró en Vacantis apostolicae sedis que un cardenal, no importando bajo qué excomunión este sometido, puede ser elegido.

 

RESPUESTA: Como ya hemos demostrado, es un dogma que 1) los herejes no son miembros de la Iglesia y, 2) que un Papa es la cabeza de la Iglesia. Es un hecho dogmático, por lo tanto, que un hereje no puede ser la cabeza de la Iglesia, ya que no es miembro de ella.

 

11ª objeción: ¿Qué importa si Benedicto XVI sea un Papa o no? El problema no es asunto mío.

 

RESPUESTA: Si no importa que Benedicto XVI sea Papa o no, entonces no importa el anti-catolicismo de la secta del Vaticano II, no importa la Nueva Misa, etc. No se puede separar una cosa de la otra. No se puede separar al Papa de la Iglesia. Por otra parte, sostener que Benedicto XVI es el jefe de la Iglesia católica es afirmar que las puertas del infierno han prevalecido contra Ella.

 

12ª objeción: ¿Cómo puede ser que toda la Iglesia y todos los cardenales hayan reconocido a un antipapa, como fue en el caso de Juan XXIII (1958-1963)?

 

RESPUESTA: El Papa Pablo IV declaró que los católicos no pueden aceptar a un reclamante herético del Papado, incluso si “todos” le llegaran a prestar obediencia – lo que demuestra que es posible que en un momento ocurra que todos le presten obediencia a un antipapa.

 

13ª objeción: Juan XXII era un hereje, que fue denunciado incluso por el cardenal Orsini, sin embargo, él continuó siendo el Papa.

 

RESPUESTA: Juan XXII no fue un hereje, y su reinado no es prueba de que los herejes puedan ser Papas.

 

14ª objeción: El Papa Honorio fue condenado por herejía por un concilio general después de su muerte, sin embargo, la Iglesia no considera que haya dejado de ser Papa, a pesar de que fue acusado de herejía durante su reinado.

 

RESPUESTA: Como ya hemos visto, es un hecho dogmático que un hereje no puede ser Papa, ya que es un dogma infaliblemente definido que un hereje deja de ser miembro de la Iglesia católica. El caso del Papa Honorio no prueba que un hereje pueda ser Papa.

 

15ª objeción: La Iglesia y la jerarquía siempre serán visibles. Si la Iglesia del Vaticano II no es la verdadera Iglesia católica, entonces la Iglesia y la jerarquía ya no son visibles.

 

RESPUESTA: 1) Las personas malinterpretan qué es lo que consiste la visibilidad de la Iglesia, 2) la secta del Vaticano II no puede ser la Iglesia visible de Cristo, y 3) la secta Vaticano II niega esta misma enseñanza sobre la visibilidad de la Iglesia.

 

16ª objeción: Los Papas del Vaticano II no han enseñado herejía manifiesta porque sus declaraciones son ambiguas y requieren ser comentadas/interpretadas.

 

RESPUESTA: En primer lugar, hay muchos ejemplos de herejías manifiestas de los antipapas postconciliares que no requieren explicación o comentario...

 

17ª objeción: Ambos Códigos de Derecho Canónico de 1917 y 1983 enseñan que es necesaria una declaración oficial para que alguien pierda su oficio por herejía.

 

RESPUESTA: Esto es absolutamente falso. El herético e inválido Código de 1983 del antipapa Juan Pablo II establece que esa declaración es necesaria en el canon 194 § 3. Sin embargo, el Código de 1917 no lo hace.

 

18ª objeción: El Concilio de Constanza condenó la idea que un hereje deja de ser el Papa.

 

RESPUESTA: No, el Concilio de Constanza no condenó la idea que un hereje deja de ser el Papa. Este es un grave malentendido sobre esta proposición. Como se ve claramente, el Concilio condenó algo muy distinto.

 

19ª objeción: La Declaración Conjunta con los luteranos no es herejía manifiesta porque Juan Pablo II y Benedicto XVI no la firmaron.

 

RESPUESTA: La Declaración Conjunta con los luteranos por sí misma prueba que los “Papas” del Vaticano II son unos antipapas no católicos.

 

 

Conclusión: No hay ninguna razón para no aceptar la posición sedevacante

 

Hemos respondido detalladamente a las objeciones más comunes lanzadas contra la posición sedevacante. Podemos ver que no hay nada dentro de la enseñanza de la Iglesia católica que nos impida aceptar los hechos innegables de que la secta del Vaticano II no es la Iglesia católica, y que los hombres que han dirigido esta secta (los “Papas” post-Vaticano II) no son Papas en absoluto, sino unos antipapas no católicos. Por lo contrario, hay prueba innegable a favor de esta posición y todas las razones para aceptarla.

 

 

 

 

Notas:

[1]  Decrees of the Ecumenical Councils, [Los Decretos de los Concilios Ecuménicas], edición inglesa, Sheed & Ward and Georgetown University Press, 1990, Vol. 1, p. 113.

 

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